La psicoterapia mejora el control de los síntomas en los adultos hiperactivos

Sección: Terapia Escrito el 20 de Agosto de 2010

Todavía hoy muchos creen que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es sólo cosa de niños. Pero lo cierto es que un 4% de la población adulta también lo sufre. Y lo que es peor, mientras que muchos de ellos no quieren o no pueden tomar medicación, otros que siguen terapia farmacológica continúan experimentando algunos de los síntomas de la patología, de ahí su necesidad de encontrar nuevas alternativas.

Ahora se sabe que la psicoterapia, concretamente la terapia cognitiva del comportamiento, podría ser una medida eficaz para estos enfermos. Así lo acaba de constatar un estudio publicado en la última edición de la revista 'Journal of American Medical Association' ('JAMA').

"Los medicamentos son muy efectivos para reducir el volumen de los síntomas del TDAH, pero no muestran las habilidades necesarias para manejar los problemas de atención que persisten en estos pacientes", explica Steven Safren, director de Medicina de la Conducta en el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts (EEUU).

Este experto insiste en que "éste es el primer estudio controlado que evalúa una terapia no farmacológica, comparada con otras, para mejorar dichos síntomas y para reducir la medicación".

De hecho, en el ensayo, los científicos dividieron en dos grupos a 86 adultos hiperactivos (de entre 18 y 56 años) que usaban medicación pero continuaban con síntomas. Mientras que en uno de ellos, los pacientes recibieron 12 sesiones individuales de 50 minutos de duración (una por semana) de terapia cognitiva del comportamiento, los miembros del otro grupo fueron sometidos a técnicas de relajación (relajación muscular) y técnicas educativas para saber cómo aplicar la relajación a los síntomas del TDAH).

"Concretamente, la terapia cognitiva consistió en varios módulos. Así, uno de ellos se centró en la psicoeducación sobre el TDAH , así como en la formación sobre la gestión y planificación de tareas (uso de calendario y listas). También se les entrenó en la resolución de problemas", reza en ensayo.

En el segundo módulo se trabajó en las habilidades para reducir las distracciones y en el tercero, en los medios para adaptarse mejor a las situaciones de estrés. Todos los participantes fueron evaluados a los seis y a los doce meses de la terapia. Los datos revelan que los síntomas del TDAH se redujeron en un 30% en dos tercios de los pacientes que siguieron la psicoterapia. En cambio esta disminución sólo se logró en un tercio de los que llevaron a cabo las técnicas de relajación.

Este estudio sugiere que "la terapia cognitiva del comportamiento en adultos con TDAH parece ser una estrategia útil y eficaz en aquellos que presentan persistencia de los síntomas pese a la medicación. En general, el tratamiento fue muy bien tolerado, con tasas bajas de abandono y sus efectos sostenidos... La aplicación clínica de este tipo de estrategias es urgente para aquéllos que lo necesiten", determinan los autores en sus conclusiones.

 

Patricia Matey

 

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/08/24/neurociencia/1282674073.html

La terapia online demuestra su eficacia en trastornos mentales

Sección: Terapia Escrito el 03 de Julio de 2010

La salud mental es un campo en el que la medicina on-line está dando resultados concretos, auxiliada por las técnicas de imagen. Grupos de investigación de varios países han presentado datos de nuevos trabajos para el abordaje de patologías como la fobia social o la depresión.

 

La terapia para tratar la fobia social realizada por medio de programas informáticos a través del ordenador alcanza una eficacia similar a la de la intervención cara a cara con el especialista, según los resultados de un estudio dirigido por Cristina Botella, profesora de la Universidad Jaime I, de Castellón, presentados durante la Semana e-Health 2010, que se ha celebrado en Barcelona.

 

Este trabajo, que está pendiente de publicación en la revista CyberPsychology and Behavior, ha randomizado una población de 77 pacientes en tres grupos para comparar los resultados de la terapia presencial convencional con la de autoadministración que realiza el paciente con ayuda de un programa informático denominado Háblame. El tercer grupo corresponde a los controles, que permanecían en lista de espera para recibir tratamiento.

 

El 90 por ciento de los pacientes con trastornos mentales en Europa refieren no haber recibido atención sanitaria en los últimos doce meses

La investigación concluye que la eficacia de la intervención on-line es al menos igual que la de terapia tradicional para tratar a los pacientes con fobia social, además de que se ha confirmado que ambas alternativas son superiores al grupo control.

 

Los resultados se han mantenido durante un seguimiento de doce meses en ambos casos.La media de edad de los participantes incluidos en este trabajo se sitúa en 24 años, la mayoría mujeres y con un nivel educativo universitario. Se excluyó a pacientes en tratamiento previo para esta patología, a los diagnosticados de depresión mayor con riesgo de suicidio y a los consumidores de alcohol y drogas.Botella ha explicado a Diario Médico que las dos terapias están basadas en el mismo protocolo asistencial y son similares en cuanto a duración.

 

Las ventajas de la alternativa telemática, además de la reducción de costes, son que el paciente puede realizar la terapia tranquilamente en su domicilio sin necesidad de desplazarse, a la hora que más le convenga y a su propio ritmo.Gavin Andrews, de la Unidad de Investigación Clínica sobre Ansiedad y Depresión (CRUfAD), en el Hospital St. Vincent, de Sidney, y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, ha coordinado 22 estudios randomizados y controlados realizados en pacientes con depresión, fobia social, trastorno de pánico y ansiedad generalizada.

 

Diversos estudios demuestran la eficacia de la terapia conductual realizada por medio de ordenador en trastornos mentales como la fobia social

Los resultados de estos trabajos demuestran que la terapia conductual realizada por medio de internet en los pacientes con estos cuatro trastornos es "efectiva, eficaz y aceptable".Es importante destacar que los enfermos incluidos en estos estudios tenían un grado de severidad similar al de los tratados con terapias presenciales realizadas por un especialista clínico y se pudo comprobar un progreso mayor en el seguimiento a los seis meses.

 

Además, el 80 por ciento de los participantes que habían completado el programa de telemedicina se mostraron satisfechos con los resultados.Ilkka Korhonen, director de Tecnología del Centro de Investigación Tecnológica VTT, de Tampere, en Finlandia, ha destacado que en Europa el 90 por ciento de los pacientes con trastornos mentales refieren no haber recibido atención sanitaria en los últimos doce meses y sólo un 2,5 por ciento han visto a un terapeuta. Además, se estima que sólo un tercio de los diagnosticados de ansiedad y depresión están bajo tratamiento.

 

En su opinión, la telemedicina representa una potencial solución a este gran problema, ya que la terapia por internet ahorra un 75 por ciento del tiempo necesario de los profesionales sanitarios para atender a los pacientes. Actualmente estas herramientas se usan para el seguimiento de los enfermos; "tenemos suficiente evidencia de que son útiles para el tratamiento".

 

 KARLA ISLAS PIECK

Miedo a volar: un texto de Gabriel García Marquez

Sección: Miscelanea Escrito el 24 de Junio de 2010

Seamos machos: hablemos del miedo al avión

 El único miedo que los latinos confesamos sin vergüenza, y hasta con un cierto orgullo machista, es el miedo al avión. Tal vez porque es un miedo distinto, que no existe desde nuestros orígenes, como el miedo a la oscuridad o el miedo mismo de que se nos note el miedo. Al contrario: el miedo al avión es el más reciente de todos, pues sólo existe desde que se inventó la ciencia de volar, hace apenas 77 años. Yo lo padezco como nadie, a mucha honra, y además con una gratitud inmensa, porque gracias a él he podido darle la vuelta al mundo en 82 horas, a bordo de toda clase de aviones, y por lo menos diez veces.No; al contrario de otros miedos que son atávicos o congénitos, el del avión se aprende. Yo recuerdo con nostalgia los vuelos líricos del bachillerato, en aquellos aviones de dos motores que viajaban por entre los pájaros, espantando vacas, asustando con el viento de sus hélices a las florecitas amarillas de los potreros, y que a veces se perdían para siempre entre las nubes, se hacían tortillas, y había que salir a media noche a buscar sus cenizas del modo más natural: a lomo de mula.

Una vez, siendo reportero de un diario de Bogotá, en una época irreal en que todo el mundo tenía veinte años, me mandaron con el fotógrafo Guillermo Sánchez a perseguir una mala noticia en uno de aquellos Catalinas anfibios que habían sobrado de la guerra. Volábamos sobre la plena selva de Urabá sentados en bultos de escobas, porque asientos no había en aquel sepulcro volante, ni una azafata de consolación a quien pedirle el número de su teléfono en el paraíso, y de pronto el avión se metió a tientas por donde no era y se extravió en un aguacero bíblico. No sólo llovía afuera, sino también adentro. Agarrándose a duras penas, el copiloto nos llevó un periódico para que nos tapáramos la cabeza, y vimos, con asombro, que apenas si podía hablar y le temblaban las manos.

Ese día aprendí algo muy alentador: también los pilotos tienen miedo, sólo que a ellos, como a los toreros, no se les nota tanto en el temblor de las manos como en las supersticiones. Un amigo español -tan temeroso del avión que nunca viajaba sentado- lo descubrió una mala noche de invierno en que lo invitaron a presenciar el decolaje en la cabina de mando. Era en Nueva York, durante una tormenta de nieve, y la tripulación permaneció muy serena en la cabeza de la pista, hasta que le dieron la orden de decolar. Entonces, como si fuera un requisito técnico insalvable, todos se persignaron al unísono. Mi amigo, comprendiendo que en el fondo de su alma también los pilotos tenían miedo, le perdió para siempre el miedo al avión.

Yo tuve una prueba todavía más sutil volando por entre las estrellas sobre el océano Atlántico. Hablando de todo, le pregunté al comandante por otro piloto amigo que había sido mi compañero de escuela. Yo ignoraba, por supuesto, que se había estrellado en el aeropuerto de Tenerife cuando trataba de aterrizar en medio de la borrasca. El comandante me lo dijo de otro modo, pero más revelador:

-Se retiró de la compañía hace tres años, en las islas Canarias.

Sin embargo, el buen miedo al avión no tiene nada que ver con las catástrofes aéreas. Picasso lo dijo muy bien: «No le tengo miedo a la muerte, sino al avión». Más aún: hubo muchos temerosos que perdieron el miedo al avión después de sobrevivir a un desastre. Yo lo contraje como una infección incurable volando a media noche de Miami a Nueva York, en uno de los primeros aviones a reacción. El tiempo era perfecto y el avión parecía inmóvil en el cielo, llevando a su lado esa estrella solitaria que acompaña siempre a los aviones buenos, y yo la contemplaba por la ventanilla con la misma ternura con que Saint-Exupery veía las fogatas del desierto desde su avión de aluminio. De pronto, en la lucidez de la vigilia, tuve conciencia de la imposibilidad física de que un avión se sostuviera en el aire, y me juré que nunca volvería a volar.

Lo cumplí durante diez años, hasta que la vida me enseñó que el verdadero temeroso del avión no es el que se niega a volar, sino el que aprende a volar con miedo. Es una especie de fascinación. De todos los temerosos insignes que conozco, el único que de verdad no vuela es el arquitecto brasileño Oscar Niemayer. En cambio, su compatriota George Amado, que es un timorato aéreo de los más grandes, ha tenido la audacia poética de volar en Concord desde París hasta Nueva York, para allí tomar un barco que lo llevara a Río de Janeiro. El escritor venezolano Miguel Otero Silva y el director de cine brasileño Ruy Guerra, por distintos caminos, han llegado a la conclusión de que la única manera de combatir el miedo al avión es volando con miedo, y lo combaten casi todos los meses. Carlos Fuentes, que no voló durante quince años y hacía unos viajes épicos de ocho días, cambiando de trenes, desde México hasta Nueva York, no sólo ha vuelto a volar, sino que la semana pasada fue a dictar una conferencia en la Universidad de Indiana, en una avioneta de un solo motor. Sin embargo, entre los grandes especialistas del miedo al avión no hay ninguno mejor que don Luis Buñuel, que a los ochenta años sigue volando impávido, pero muerto de miedo. Para él, el verdadero terror empieza cuando todo anda perfecto en el vuelo y, de pronto, aparece el comandante en mangas de camisa y recorre el avión a pasos lentos, saludando a cada uno de los pasajeros con una sonrisa radiante.

Mi madre no ha volado más de dos veces en su larga vida. Nunca ha sentido miedo, pero conoce muy bien el de sus hijos -que son doce-, de modo que mantiene siempre una vela encendida en el altar doméstico para proteger a cualquiera de nosotros que se encuentre en el aire. Su fe es tan cierta, que a uno de sus hijos -que es ingeniero de caminos- se le cayó hace poco un buldozer en una cuneta. Mi madre oyó decir que el rescate podía costar más de 100.000 pesos, y le dijo a mi hermano que no gastara ni un céntimo, pues ella iba a encender una vela para sacar el buldozer. Mi hermano la reprendió: «Sólo a ti se te ocurre que una vela puede sacar un buldozer de una cuneta». Mi madre, impasible, le replicó:

          -¡Cómo no va a sacarlo, si sostiene un avión en el aire!

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Psicólogos en banda ancha

Sección: Terapia Escrito el 23 de Junio de 2010
 

“Me decidí a ofrecer un servicio on line de ayuda

psicológica porque era algo que podía acercar la

psicoterapia a personas que tenían dificultades

para acceder a la psicoterapia presencial, ya sea

porque viven en zonas rurales alejadas de gabinetes

psicológicos o en poblaciones pequeñas y

temen ser estigmatizadas si se conoce que acuden

a un psicólogo, o personas que no disponen de

mucho tiempo libre y pueden ahorrarse el tiempo

de los desplazamientos, personas que sufren algún

impedimento físico o mental que les dificulta

la salida de sus casas (obesidad, convalecencia,

fracturas, agorafobia, fobia social...), personas que

debido a la naturaleza de su problema no se atreverían

a contarlo cara a cara y también personas que

no pueden permitirse un tratamiento presencial

ya que suelen ser mas caros.Y opté por ofrecer

únicamente esta modalidad porque me parecía

que tenía más posibilidades de éxito. Conozco

casos recientes de colegas que tuvieron que cerrar

el gabinete presencial poco después de montarlo

por escasez de clientela y por no poder soportar

los gastos que ocasionaba”, explica Franciso Porto

Pérez, responsable de www.tupsicólogo-online.es

 que funciona desde enero del 2007.

Pero su iniciativa no es nueva ni inusual. La ciberterapia o

consulta psicológica a través de internet comenzó

a mediados de los noventa en Estados Unidos y en

seguida se probó en Europa y Latinoamérica, y su

uso está más extendido de lo que podría parecer.

Existen entidades que ya se han encargado

de regular su ejercicio y de establecer un código

ético para los sitios web relacionados con la salud

mental.

 

El psiquiatra Luis I. Mariani, presidente

de la Sociedad Iberoamericana de SaludMental en

Internet (Sismi) está convencido de que el fenómeno va

a más y de que, en el futuro, la psicoterapia

virtual irá reemplazando a la presencial. “Cuando

dispongamos de sistemas de transmisión de datos

multisensoriales de alta calidad y en tres dimensiones,

la experiencia terapeuta-paciente va a ser muy similar a

la presencial”, comenta. Por timidez, porque viven alejados,

por falta de tiempo o por no salir de casa, cada vez son

más quienes optan por la ciberterapia, consultas psicológicas vía

Pero ¿qué tipo de problemas pueden resolverse

con un psicólogo a distancia y cómo trabajan?

 

La oferta de terapias psicológicas por internet es

amplísima y no faltan profesionales que apuestan

incluso por el psicoanálisis vía on line, si bien esta

última suscita polémica. La opiniónmayoritaria

entre los especialistas es que la consulta virtual

puede utilizarse en el caso de problemas o preocupaciones

de la vida cotidiana (dificultades en

el trabajo, con los hijos, con los estudios, miedo

a equivocarse con una decisión...) o trastornos

mentales leves que no requieren de una intervención

psicológica en profundidad ni de medicación,

y nunca para cuadros psicóticos o depresivos

graves o que impliquen a terceras personas. Pero

entremedias queda un abanico de trastornos sobre

el que las opiniones no están tan claras. Francisco

Porto relata que la mitad de las consultas que

atiende son por problemas de pareja, seguidas de

las relacionadas con trastornos sexuales, fobias

sociales, ansiedad, depresiones o trastornos alimentarios,

y que mediante chat o por teléfono es

posible llevar a cabo una terapiamuysimilar a la

que se haría en una sesión presencial. En cambio,

el psicólogo Pablo Ruisoto, que lleva cinco años

combinando la consulta presencial con la virtual

en el Instituto de Ciencias del Comportamiento

(ICC), asegura que descarta la consulta on line en

los problemas de pareja y los que exigen contactar

con otros familiares. “En realidad nuestro asesoramiento

es verbal, de modo que hacerlo a distancia

no invalida nada; lo que ocurre es que en casos en

los que es importante contar con la presencia de

otros miembros del entorno o ver la interacción de

la pareja cara a cara –desde cómo discuten hasta

cómo entran en la consulta–, hacerlo a través de la

cámara de un ordenador resulta incómodo y no te

permite tener una visión de conjunto para obtener

toda la información”, explica Ruisoto.

El doctor Mariani sostiene que la psicoterapia de

orientación cognitiva conductual puede canalizarse

perfectamente a través de internet “y es la que

ha demostrado mayor eficacia en el tratamiento de

los trastornos que con mayor frecuencia afectan

a los adultos, como los trastornos de ansiedad, de

pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, agorafobia,

ansiedad social, fobias y la depresión menor o distimia”.

Sin embargo, Vicente Prieto, vocal de Clínica

y Salud del Colegio de Psicólogos de Madrid, opina

que determinadas técnicas de relajación o de

desensibilización sistemática para las fobias son

inviables a distancia. “Hay muchos casos que requieren

enfrentar a la persona a ciertas situaciones

o entrenarla en habilidades sociales que exigen que

el psicólogo la acompañe en su entorno cotidiano,

y esos no pueden abordarse por internet”, precisa.

Pablo Ruisoto explica que, en su caso, lo primero

que hace cuando le llega un paciente a través de

internet es evaluar cada caso concreto para ver

si lo puede atender por esta vía o si requiere un

tratamiento cara a cara. En su opinión, la consulta

psicológica a distancia es válida y tan eficaz como

la presencial para todos aquellos casos en que el

objetivo sea asesorar o diseñar un plan de intervención

que se pueda transmitir con el lenguaje,

puesto que la videoconferencia o la conexión en

banda ancha con cámara y micrófono permite oír

y ver prácticamente igual que si el cliente estuviera

cara a cara en el despacho.

 

No obstante, los profesionales admiten que se

encuentran con un obstáculo importante en la consulta

 virtual porque son muy pocos los pacientes que solicitan

el uso de la cámara. “Esto hace que se pierda la información

no verbal del cliente, como la forma de presentarse, el lenguaje

corporal o el tono de voz, y eso puede dificultar en algunos

casos el diagnóstico de algún trastorno psicótico o de la

personalidad o percibir el estado emocional del paciente en

algunos momentos, todo lo cual sería más fácilmente

detectable en una entrevista presencial”, reconocen Mariani

y Porto. Este último apunta otro  problema intrínseco a la

terapia online: “Al basarse en el lenguaje escrito, todas las

tareas que rodean la terapia requieren de mucho más tiempo que la

presencial; lo que el cliente lee en unos segundos puede tardar

varios minutos en escribirse cuando se trata de un mail; el primer

contacto, las sesiones y orientaciones, el envío de material de

apoyo como cuestionarios y escalas, las instrucciones de las

diversas técnicas, el aclarar dudas, motivar o aconsejar a los

clientes en los mails que se intercambian entre sesiones, etcétera,

hacen que se alarguen considerablemente las jornadas”.

En cambio, cree que las sesiones virtuales tienen la ventaja de que,

al quedar registradas, pueden ser consultadas en cualquier momento

por el paciente o el profesional, “lo que facilita que el primero pueda

asimilar mejor las pautas e instrucciones que se le dieron al releerlas

y, al segundo, hacer un mejor seguimiento y consultar informaciones

antiguas que pueden resultar reveladoras junto a otras más recientes.

Y la comodidad de asesorarse mediante correo electrónico o chat

 también anima a más personas a obtener una orientación profesional

para problemas o dificultades ocasionales que no recabarían si

tuvieran que acudir a consulta.

 

Y¿quiénes buscan ayuda psicológica virtual? “La mayoría de mis

pacientes,  en torno al 80%,son mujeres, de entre 21 y 45 años,

con estudios universitarios, que viven en ciudades pequeñas o

pueblos; también tengo pacientes que por trabajo o estudios se

encuentran en el extranjero y prefieren consultar a un psicólogo

en su lengua materna”, responde Porto. Ruisoto no ve grandes

diferencias entre quienes consultan por mail y quienes acuden

al despacho, salvo que los primeros son algo más jóvenes y son

personas acostumbradas a las nuevas tecnologías. Son muchos

los pacientes que eligen la vía virtual animados por la comodidad de no

tener que desplazarse para comunicarse con su psicoterapeuta, bien

porque tienen problemas físicos o psíquicos (agorafobia) paramoverse,

bien por falta de tiempo o porque a través de internet pueden atenderse

con el profesional que quieran residan donde residan. Pero también

hay un grupo que llega a estas consultas virtuales por timidez, en busca

de anonimato o porque por mail o chat se encuentran más desinhibidos

que cara a cara.“He tenido clientes que habían estado anteriormente

en terapia presencial y quemerevelaron aspectos de su problema que

nunca antes se habían atrevido a contar y eran factores importantes para poder

evaluar y tratar correctamente el problema”, confiesa el responsable de

Tu psicólogo-online.

Claro que a las consultas virtuales de psicología también llegan muchas

personas en busca de respuestas milagro y, por supuesto, gratuitas para

sus problemas cotidianos. “Recibimos muchos correos electrónicos pidiendo

ayuda sobre problemas de pareja o con los hijos de personas angustiadas

que buscan una solución mágica, que creen que con la respuesta que les

darán por mail se resolverán esos problemas; y no es así, no hay frases

mágicas, la consulta psicológica online es igual que la presencial, requiere

de una planificación y de una intervención”, explica Pablo Ruisoto.

Y advierte también de que el hecho de hacerla por internet no quiere decir

que la consulta psicológica sea gratuita, aunque es cierto que es más económica

que una de carácter convencional. En su caso, una sesión on line cuesta 35 euros,

frente a los 60 de una presencial.“Hay un alto porcentaje depersonas que cuando

respondemos a su mail explicando que tratar su problema requiere de varias

sesiones y de un plan de intervención personalizado y les explicamos las condiciones

 económicas y que no podemos concretarles nada hasta que hayan aceptado estas,

desisten y no volvemos a saber de ellos; en cambio, en la consulta presencial,

el 99% de los pacientes que llegan prosiguen”, dice el psicólogo de ICC.

Pero, más allá del coste, ¿qué hay que tener en cuenta cuando se busca atención

Psicológica online? “Lo primero, antes de asesorarse sobre nada, es saber con

quién estás tratando, si es un profesional colegiado o no, y que ofrece garantías de

solvencia, porque si no sus consejos en vez de ayudar pueden perjudicar”, subraya

el vocal de Clínica y Salud del Colegio de Psicólogos de Madrid. Y advierte que no

siempre es así, pues al colegio llegan quejas de pacientes que se han estado tratando con

personas que no eran ni psicólogos ni psiquiatras, o que han recibido consejos que no

podían aplicar. El presidente de la Sociedad Iberoamericana de Salud Mental en

Internet también aconseja cerciorarse de la idoneidad del terapeuta virtual, “como

en la vida real”. Su recomendación es optar por profesionales que expongan su

currículum y su número de colegiado para que puede verificarse, y recuerda

que los sitios web acreditados por la Sismi o por Health On the Nent (HON) ofrecen

una mayor garantía para el usuario. Ruisoto considera que una garantía adicional es

comprobar que detrás de una consulta virtual hay también una institución física, y que

el profesional en cuestión tiene una formación específica para el problema para el que

buscamos ayuda. “No vale cualquier psicólogo de los que hay en internet, igual que no

 vale cualquier psicólogo que tenga consulta con paredes y sillas”, opina. Por otra parte,

Franciso Porto aconseja tomar precauciones para evitar que el material de las sesiones

pueda llegar a manos de otras personas, lo cual violaría el principio de privacidad. Son útiles

para la prevención del filtrado de datos el uso de contraseñas y de herramientas para la verificación

de los usuarios, entre otras medidas de seguridad. En cuanto a la efectividad de los tratamientos

psicológicos a distancia, Porto asegura que está comprobado que la mejoría del paciente tiene

más que ver con la calidad de la relación que es capaz de construir el terapeuta con el paciente que

con las técnicas en sí mismas. “Calidad, empatía, autenticidad y consideración positiva son características

que los terapeutas deben emplear con sus pacientes para que puedan encontrar mejoría en

sus problemas, y esas características son perfectamente aplicables por chat escrito, por teléfono o a

través de micro y webcam”, relata el especialista. Mariani opina que el tratamiento por internet

“resulta eficaz sólo cuando los trastornos mentales que van a ser abordados tienen como indicación

exclusiva de tratamiento la psicoterapia, sin necesidad de medicación, ya que no es posible medicar

por internet”. Vicente Prieto, por su parte, cree que el tratamiento virtual es eficaz cuando se trata

de aconsejar y de dar estrategias para problemas de la vida cotidiana del paciente, pero considera

que no es una alternativa válida para sustituir una intervención psicológica en profundidad.

 

¿POR QUÉ GUSTA?

 

Por...

ANONIMATO. Hay personas que, por vergüenza, por estar expuestas a la opinión pública, por miedo a que las estigmaticen, prefieren no verse con el psicólogo.

 

INTIMIDAD. Algunos pacientes se sienten más desinhibidos, más libres para expresar lo que sienten y ser más directos si no tienen al terapeuta delante.

 

COMODIDAD. En internet las distancias no existen; eliges el profesional que quieres vivas donde vivas; ahorras tiempo y te puedes conectar aunque estés de viaje.

 

DISCAPACIDAD. Es una buena solución para personas que tienen reducida la movilidad física por una discapacidad o por una convalecencia, por fobia social, obesidad...

 

ECONOMÍA. Las sesiones virtuales con el psicólogo acostumbran a ser entre un 40% y un 50% más

baratas que las sesiones presenciales.

 

MAYTE RIUS 

SUPLEMENTO ESTILOS DE VIDA

LA VANGUARDIA 01/08/2009

Alimenta bien tu cerebro

Sección: Salud Escrito el 07 de Octubre de 2009

Decía Virginia Woolf que uno no podía pensar bien, amar bien, dormir bien, si no había cenado bien. El cerebro es una intrincada maraña de neuronas o células nerviosas y cables eléctricos interconectados mediante unas sustancias químicas muy simples, cuya misión es transmitir mensajes de una célula nerviosa a otra. El cerebro representa sólo el 2% de nuestro peso: sin embargo, necesita alrededor del 20% de la energía que ingerimos. Si nosotros “somos lo que comemos”, entonces nuestro cerebro también dependerá de lo que comamos. Podemos mejorar la salud y las funciones del cerebro a través de la alimentación. La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa que proviene de comer alimentos ricos en carbohidratos, como cereales, legumbres, frutas y vegetales, así como productos lácteos. Pero, además, necesita otros nutrientes esenciales: vitaminas, minerales, ácidos grasos, proteínas… Un exceso o un defecto del nutriente necesario puede afectar al sistema nervioso. Una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de algunos de los nutrientes, que se manifiestan mediante síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión.  Sabemos que la nutrición es importante, pero aún lo es más para la función cerebral. Nuestro cerebro, como cualquier parte de nuestro cuerpo, necesita alimentarse. En función de los nutrientes que reciba, su actividad será diferente. Es decir, la composición de cada comida tiene un efecto directo en la producción de las señales químicas del cerebro. Estas sustancias, responsables de la transmisión de información a lo largo del sistema nervioso, son los llamados neurotransmisores, y pueden modularse en parte por nuestra alimentación. Por medio de ella podríamos influir sobre nuestro humor y comportamiento, ayudar a aliviar la depresión, la ansiedad, la neurosis y los trastornos del sueño. Cada uno de los neurotransmisores existentes —existen unos 50 diferentes— tiene una misión específica. Para formarlos, se requieren determinados nutrientes que proporcionan los diferentes alimentos. Por ejemplo, los lácteos (quesos, leche), huevos, pescados, carnes, legumbres, frutos secos y frutas (plátano, piña, aguacate) aportan una sustancia denominada triptófano, imprescindible para sintetizar un neurotransmisor denominado serotonina, que está relacionada con las emociones, la depresión, el control de la temperatura, del hambre y del sueño. Así, un déficit de serotonina implica un fallo en los circuitos que requieren esta sustancia.  Al comer correctamente, mejorará nuestro estado de ánimo, pensaremos más rápido, tendremos más memoria, nos podremos concentrar mejor. Éstos son sólo unos pequeños ejemplos de lo que los alimentos pueden hacer por nuestro cerebro. Cuando pensemos en alimentación, no debemos pensar sólo en diabetes, enfermedades cardiovasculares, obesidad, etc.., sino también en el órgano más importante, el cerebro.  

 

¿Cómo llevar a cabo una alimentación inteligente?

 Hay que intentar comer más alimentos ricos en carbohidratos con un poco de proteína por la noche; ayudarán a relajarse y a dormir mejor. Deben consumirse ácidos grasos esenciales, ya sea en forma de pescado azul o de suplementos dietéticos. Es deseable incluir alimentos ricos en proteínas en la dieta. Las proteínas son esenciales para fabricar los neurotransmisores que son vitales para los procesos cerebrales. Se debe intentar que la comida del mediodía sea más rica en proteínas, para optimizar la mente y mantenerse más despierto por la tarde. Hay que comer alimentos ricos en vitaminas y minerales; poseen la llave para que muchas reacciones puedan llevarse a cabo. Beber 1,5 o 2 litros de agua al día ayuda a mantener el cerebro bien hidratado. Para oxigenar el cerebro, son convenientes el ejercicio y las comidas ligeras y frecuentes.

  

 Consejos:

La principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que proviene de comer alimentos ricos en carbohidratos. Por medio de la alimentación, podríamos mejorar el humor y el comportamiento, ayudando a aliviar la depresión, la ansiedad, la neurosis y los trastornos del sueño. 

DRA. MARTA CASTELLS

EL MATRIMONIO

Sección: Miscelanea Escrito el 30 de Julio de 2009

 

 

Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.

 

Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte

 

esparzan vuestros días.

 

Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios.

 

Pero dejad que haya espacios en vuestra unión.

 

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

 

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una cadena;

 

Que sea, mejor, un mar moviéndose entre las orillas

 

de vuestras almas.

 

Llenaos uno al otro vuestras copas,

 

pero no bebáis de una misma copa.

 

Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

 

Cantad y bailad juntos y estad felices,

 

pero que cada uno de vosotros sea independiente.

 

Las cuerdas de un laúd están solas, aunque palpiten

 

con la misma música.

 

Dad vuestro corazón, pero no para que

 

vuestro compañero lo tenga.

 

Porque únicamente la mano de la Vida puede

 

contener los corazones.

 

Y estad juntos, pero no demasiado juntos.

 

Porque los pilares del templo están separados.

 

Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés

 

ni el ciprés bajo la del roble.

 

KHALIL GIBRÁN

 

Los 10 problemas que deterioran el amor

Sección: Pareja Escrito el 30 de Julio de 2009

 

los 10 principales problemas que deterioran el amor

 

La práctica clínica psicológica señala que existen 10 principales problemas que deterioran el amor y las relaciones armoniosas de pareja. Estas son:

 

1.- Las grandes y pequeñas diferencias. Diferencias en objetivo, en intereses y en los hábitos cotidianos que, día a día, van generando una serie sucesiva de conflictos pequeños los cuales provocan, en un sinnúmero de casos, el desamor. Estas diferencias tienen mucho que ver con la relación de competencia y poder entre las partes. Es natural que cada uno de los miembros de la pareja tienda a dominar, en determinado aspecto, al otro, dependiendo de sus propias capacidades e intereses. Sin embargo, de una manera u otra, en cada pareja se establece un intento de liderazgo por cada uno. Lo normal y lo deseable es que se establezca un equilibrio. Por supuesto, a mayores diferencias, más precario será este equilibrio y las posibilidades de desavenencias aumentan.

 

2.- La pareja se extiende. El advenimiento del embarazo genera en algunos casos disgustos y decepciones, generalmente con el primer hijo y cuando el nuevo miembro de la familia fue producto de una gestación no deseada. Muchas veces el embarazo impide el cumplimiento de objetivos de estudio económicos y obliga a cambiar los intereses y metas de la pareja.

 

3.- La insatisfacción sexual, producto generalmente de disfunciones sexuales no tratadas. Algunas parejas -algunas encuestas indican más del 30 %- conviven sin tener una plena sexualidad y, lo que es peor, sin comentárselo entre ambos. Tampoco buscan ayuda profesional.

 

4.- La comunicación negativa. Nos referimos, en primer lugar, a los eternos pensamientos paranoicos que algunos tienen, en el sentido de que piensan que su pareja, de una u otra forma, les va a hacer daño. Por ejemplo, si la pareja está callada porque simplemente está pensando en algún suceso del día, el pensamiento paranoico provoca reacciones como ésta: "Debe estar callado(a) porque está enojado(a) conmigo". Otro es el pensamiento negativo, donde siempre creen algunos que todo les sale mal, o que tienen una autoestima muy baja. No importa lo que haga la pareja, nunca estarán satisfechos. Sólo ven lo negativo, nunca lo positivo. Otro aspecto de la comunicación negativa es la falta de atención entre los miembros de la pareja: "¡Nunca me escuchas!".

 

5.- Las distintas etapas del amor también generan problemas a la pareja. La primera crisis ocurre generalmente al tercer año de relación, cuando decae la etapa que llamaremos pasional, donde tiene una gran importancia el dedicarse el uno al otro. En este momento, cada miembro de la pareja, comienza a pensar en los otros objetivos y metas que le reclama la vida.

 

6.- ¿Quién se ocupa del hogar? La distribución de las cargas de las tareas del hogar, siempre genera conflicto. En la actualidad, las mujeres demandan igualdad en las labores caseras y los hombres, generalmente se resisten a aceptarlo.

 

7.- Otro problema son papá y mamá, o dicho de otra forma los problemas que generan las familias de cada miembro de la pareja.

 

8.- La infidelidad y los celos. Esta circunstancia genera un profundo resentimiento en la pareja burlada. Sin llegar a la infidelidad, de igual manera, los celos son un factor de perturbación en el amor.

 

9.- La carga del medio ambiente. Nos referimos a los problemas que significan para la pareja el que uno de los dos consuma drogas o alcohol. Los "amigos" que sonsacan a la uno de los miembros de la pareja. El llegar "tarde" y los "almuerzos". El status social, etc.

 

10.- Por último -no podían faltar- los problemas económicos: ¿En qué gastaste el dinero?... Todo lo que tú haces es gastar.

 

Estas son las principales razones por las cuales las parejas dejan de serlo si no saben manejar las situaciones. Sin embargo, no es difícil aprender a resolverlas.

 

Como podemos apreciar, todos los problemas tienen algo en común: se pudieron prever si la pareja se hubiese conocido bien antes de lanzarse al agua. Lo que ocurre es que muchas parejas comienzan la vida en común prácticamente engañándose mutuamente. Es decir, él le hace ver a ella lo que él cree que a ella le gusta, y ella le muestra a él lo que piensa que él desea. Este trabalenguas es la clave, cuando la pareja se conoce y siente la atracción inicial hará todo lo que pueda por lograr profundizar la atracción y tratar de establecer una relación. En esta primera etapa, cada uno tratará de complacer al otro lo mejor que pueda. Por ejemplo, si él aprecia que a ella le gusta la música barroca, muy probablemente, aunque a él le fascine la salsa o sea rockero, aparentará que le encanta la música clásica y así sucesivamente. Ambos estarán mintiéndose piadosamente hasta lograr la mutua conquista. El problema radica en que cuando comienzan a vivir en pareja, se descubren como dos perfectos desconocidos en muchas áreas.

 

Por otra parte, no tomamos conciencia de la importancia de establecer una vida en común. Cuando alquilamos un apartamento firmamos un contrato. Cuando compramos un televisor moderno, una computadora, o cualquier artefacto electrónico, antes de prenderlo leemos cuidadosamente las instrucciones para saber usarlo. No obstante, cuando de establecer pareja se trata, a pesar de ser el acto más importante de nuestra vida, no firmamos ningún acuerdo ni leemos las instrucciones de cómo es el otro.

 

Casi que nos condenamos a fracasar o dejamos todo en manos del amor y del azar, que la vida venga como venga.

 

Cuando firmamos cualquier contrato, siempre tienen cosas buenas y malas. En el contrato de alquiler, es bueno tener apartamento, es malo pagar todos los meses. Es bueno disfrutar de un vehículo, pero muy pesado pagar las cuotas. Así son todos los contratos.

 

Las parejas tienen que saber que deben establecer las reglas de juego y el Acuerdo -o Contrato- de la Pareja. Esta es la clave fundamental del amor, más allá de "contigo pan y cebolla".

 

De manera que, hay que hacer un acuerdo y para lograrlo, tenemos que comenzar por conocernos en profundidad.  

 ("LA EXPERIENCIA DEL AMOR", CAP. 1 de PSICOLOGIA PARA TODOS,  VLADIMIR GESSEN Y MARIA MERCEDES DE GESSEN, CIRCULO DE LECTORES, 1998

La comunicación entre hombres y mujeres

Sección: Pareja Escrito el 25 de Junio de 2009

LO QUE LOS HOMBRES PIENSAN DE LA COMUNICACIÓN:

 

• Hablo de los problemas básicamente para resolverlos.

• Comunicar gira alrededor de un propósito, no es hablar por conversar sino para informar, resolver y decidir.

• Hablar de lo que siento a veces me aleja, me incomoda.

• Me agobias con tus requerimientos de información.

• Lo mejor que se puede hacer juntos es una acción.

• Si no sé qué decir, me callo y me siento cómodo.

• Exageras la importancia de la conversación.

• Es lícito el uso de bromas dentro de la conversación sobre la relación.

• Me intimidas, me analizas, me vigilas.

 

SUS TÓPICOS SOBRE LAS MUJERES

• Hablan mucho (demasiado).

• Hablan por hablar.

• Manipulan a través del lenguaje: dicen mentiras, lanzan indirectas, se hacen las tontas.

• Manejan el silencio como castigo.

  

LO QUE LAS MUJERES PIENSAN DE LA COMUNICACIÓN:

• Hablo de los problemas como modo de conexión íntima contigo.

• Comunicar es generar intimidad

• Disfruto hablando de lo que siento y de la relación personal.

• No te digo clara ni directamente ciertas cosas porque deben salir de ti para mostrarme afecto, interés y atención (estilo indirecto).

• No me cuentas nada (confidencias).

• Lo mejor que se puede hacer juntos es hablar.

• Siempre hay algo que decir, hablando me siento cómoda.

• Le quitas importancia a la comunicación.

• Las bromas, fuera de la comunicación sobre la relación.

• No me escuchas, no me miras a los ojos.

SUS TÓPICOS SOBRE LOS HOMBRES

• No saben escuchar.

• Hablan de cosas no importantes para las mujeres.

• No saben hablar de sentimientos.

• No insisten sobre las mismas cosas. El silencio les es cómodo.

Relaciones Virtuales

Sección: Pareja Escrito el 25 de Junio de 2009

Las nuevas tecnologías no producen necesariamente relaciones perjudiciales, pero tienden a convertirse en problema si son el único instrumento de relación

 

Sócrates afirmó: "Voy a hablar con la cabeza tapada, para que, galopando por las palabras, llegue rápidamente hasta el final, y no me frene, de vergüenza, al mirarte". Escuchado esto, su discípulo Platón, en uno de sus diálogos escritos, demostró que es más fácil entablar una relación, y mantenerla durante un cierto tiempo, con una persona a la que no ves, a la que no has visto nunca y a la que probablemente nunca verás, que con una persona a la que ves, sobre todo cuando lo que se quiere transmitir son afectos y sentimientos amorosos. Aunque estos filósofos de la Antigua Grecia no conocían las tecnologías de comunicación del siglo XXI, sus palabras ayudan a entender el fenómeno de las relaciones personales remotas que se valen de la palabra escrita para comunicarse.

 

Bueno o malo, según el uso

Entablar relaciones a través de un chat ("sala" virtual en la que distintas personas conectadas a Internet mediante su propio ordenador intercambian mensajes en tiempo real), por medio de SMS (mensajes escritos enviados por el teléfono móvil) o recurriendo a los populares emails (mensajes escritos enviados a la dirección electrónica, es decir, al ordenador conectado a Internet, de otra persona), messenger, foros, etc. es más sencillo que hacerlo en persona.

 

Para empezar, en el inicio de la "conversación" o relación virtual se puede mentir incluso en aquello que es más difícil hacerlo cara a cara: sexo, aspecto físico y edad. Además, se evitan los condicionantes más convencionales de nuestro entorno humano habitual, como la distancia física, la situación económica y social, etc. Frecuentemente, en estas relaciones a través de la Red, se ocultan facetas que cuando se habla cara a cara no gusta que queden en evidencia. La vergüenza, la timidez y el miedo al ridículo quedan superados en el medio virtual porque hablamos con la "cabeza tapada". Y si bien el lenguaje escrito puede ser inferior en algunos matices, tiene la ventaja de eludir las barreras que devienen de los roles que cada cual desempeña en la sociedad. Esto ofrece ventajas e inconvenientes. Gracias a las nuevas tecnologías se establecen fértiles relaciones entre personas con gustos e inquietudes semejantes, e incluso pueden librar a una persona del aislamiento, pero también le pueden sumir en mentiras y confusiones que causan frustración.

 

Nueva vía para relacionarse

 ¿Qué se busca en las relaciones por Internet? ¿Se pretende sustituir las relaciones cara a cara por las relaciones ciber por considerarlas más gratificantes? ¿Se busca una manera de ampliar el círculo de relaciones que mantenemos en nuestro entorno próximo? En la mayoría de los casos, la Red es la vía de contacto con personas y grupos que de otra manera nos serían inaccesibles. Se superan distancias físicas y se sacia la curiosidad de conocer gente, con quienes, por lo general, se comparten aficiones e intereses. Hasta aquí, todo es positivo. Buena parte del problema aparece cuando esas relaciones sustituyen a las mantenidas en el mundo físico, el de nuestros amigos y familiares "reales". Pero no se puede convertir a Internet en herramienta maligna. Las patologías que la Red evidencia son preexistentes: Internet no es causa de las relaciones anómalas, sino una oportunidad que se abre a personas con problemas emocionales y de relación que, pretendiendo resolverlos, pueden quedar atrapados en la Red hasta el punto de que se transforme en su única forma de comunicación con los demás.

 

La sensación de libertad

Las personas que se relacionan a través de Internet experimentan una sensación de libertad que no obtienen en las relaciones ordinarias. Si bien se deben seguir unas reglas y unas normas propias del medio, las charlas se producen de forma que permiten actuar desde el convencimiento de que se eludirán posibles consecuencias no buscadas. Los internautas creen controlar la situación y usan fórmulas de expresión impensables en otros entornos. Además, la escritura les descubre interioridades que en la vida ordinaria permanecen ocultas y esta actividad le permite practicar una vieja afición de la humanidad: el simulacro, la posibilidad de jugar a ser otras personas, de vivir otras vidas, aunque sea de forma pasajera. Pero, sobre todo, quien comparte con otras personas su tiempo gracias a Internet entiende que puede romper el compromiso con sus interlocutores de manera unilateral y sin explicaciones.

 

La herramienta, Internet, es buena, pero hay que darle el uso adecuado

Todo lo apuntado, salvo la incapacidad de asumir compromisos, no es bueno ni malo. Jugar a ser otro es una práctica unida al hombre y la mujer. De hecho, hay personas que hacen de ello su profesión, ahí están los actores; descubrir matices de uno mismo gracias a su plasmación por escrito puede ser positivo; sentirse libre y seguro con lo que se hace, también. Quienes encuentran en Internet una fórmula más que sumar a sus otras formas de relacionarse, harán de la Red un lugar donde se expresarán felices y sociables, donde conversar, donde aprender cosas nuevas y compartir sentimientos y conocimientos. Harán de su ordenador y de Internet un instrumento más para su desarrollo personal y enriquecerán su vida social.

 

Pero Internet puede convertirse en un refugio y despertar patologías ocultas o agudizarlas. Ofrece la posibilidad de vivir una irrealidad sin conexiones coherentes, algo muy atractivo para quien no se siente feliz consigo mismo. También posibilita hacer daño y expone a sufrirlo. La alerta se dispara cuando esta herramienta, que da libertad, o al menos ofrece la sensación de darla, se convierte en una nueva forma de esclavitud de la que la víctima, además, no es consciente.

 

Hay demasiada dependencia si...

Las horas libres se dedican de forma casi exclusiva a relacionarse con otras personas a través de Internet.

Se descuidan los lazos anteriores de amistad, o incluso se rompen.

Nos mostramos agresivos o irritables si no logramos establecer conexión.

La persona afectada niega su dependencia porque no le gusta escuchar que se está 'enganchando' al chat, al messenger o a los foros.

Oculta información sobre los amigos 'virtuales'. Si en alguna ocasión habló de ellos, deja de hacerlo.

Dedica muchas más horas a una conversación virtual de lo que es capaz de dedicárselo a una relación personal, incluso robando horas de sueño, trabajo u otras obligaciones.

CONSUMER

La monotonía en la pareja

Sección: Pareja Escrito el 25 de Junio de 2009

 En las parejas que llevan conviviendo un cierto tiempo cabe la posibilidad de que la rutina de lo diariamente establecido convierta la relación en una inercia carente de sorpresas. Los días pasan sin que nada nuevo suceda. Existe la sensación de que ya está todo dicho, el sexo ha dejado de ser una novedad, los silencios terminan pesando y se cree tener un conocimiento exhaustivo de las reacciones del otro. Sin duda, el aburrimiento amenaza con convertirse en el tercer compañero de viaje.

 

Pero el aburrimiento se puede evitar. Como emoción negativa, nos lleva a percibir la vida vacía y sin sentido; como actitud personal, conduce al bloqueo mental y paraliza la posibilidad de emprender iniciativas para salir de una situación rutinaria. Aunque hay personas con tendencia a convertir el aburrimiento en un estado de ánimo permanente, por lo general estar aburrido es una sensación esporádica, relacionada con la apatía y la pobreza de vida afectiva y social en un determinado momento. En cualquiera de los casos, el aburrimiento nubla las perspectivas de futuro, reduce las relaciones personales y disminuye el interés por el alrededor. Por ello, deviene fundamental combatirlo. Lo harán con menos ahínco las personas que se han establecido en la rutina y en un estilo de vida ritual que, al menos en apariencia, les proporciona seguridad y les evita riesgos. Esta actitud individual pudiera perjudicar, o beneficiar si así se quiere, a esa persona. Pero cuando se vive en pareja es muy posible que genere conflictos, personales y comunes.

 

La relación individual con el aburrimiento

El aburrimiento es consecuencia de la motivación, o más bien de su falta. Si la motivación es interior, lo que mueve a la persona procede de su propio interior; si es exterior, los estímulos que nos movilizan proceden de las circunstancias que nos rodean.

 Cuando existe motivación interior y exterior el resultado final es positivo y las emociones gratificantes están aseguradas. Es poco probable que el aburrimiento no pase de ser algo esporádico. Si hay motivación interior pero el entorno no favorece, el individuo se mueve a pesar de las circunstancias y con un cierto grado de dificultad, pero su esfuerzo por modificar el ámbito tiene muchas posibilidades de que con ello abandone la apatía. Si hay motivación desde fuera pero falta el dinamismo interno, el individuo se mueve muy a su pesar y el movimiento suele ser de poca calidad y corta duración. El aburrimiento será un condicionante casi innato.

 Cuando no existen ni la interior ni la exterior, la persona cae en la abulia, la apatía y la desmotivación. En definitiva, convive con el aburrimiento.

 

La relación de la pareja con el aburrimiento

Cuando ambas personas de la pareja gozan de dinamismo personal, se puede decir que, aunque las circunstancias repetitivas de la vida en pareja induzcan a la rutina, existe la posibilidad de que a base de comunicación y diálogo auténtico se traten de introducir variables que hagan la convivencia menos pesada.

 Si uno de los dos carece de dinamismo interior, se convierte en un peso para la pareja que intentará tirar de la otra persona proporcionando iniciativas nuevas que tendrán poca probabilidad de ser aceptadas. En esa situación pueden surgir la fatiga y el desaliento para emprender la búsqueda de novedades.

 En el caso de que ninguno de los dos posea el entusiasmo suficiente, la vida en pareja se convierte por consenso tácito en una coexistencia tolerada que se caracteriza por compartir la satisfacción de las necesidades básicas para seguir viviendo de una manera aparentemente digna, pero evidentemente tediosa. Ocurre muchas veces que, si bien se ha establecido tácitamente el acuerdo de vivir aburridamente juntos el resto de sus vidas, alguno de los dos o los dos buscan fuera la novedad, los estímulos que le devuelvan las ilusiones y las iniciativas. No tiene por qué ser un amante. A veces es el trabajo, otras serán nuevas amistades no compartidas por ambos o la recuperación de viejas aficiones individuales, etc. Es como si se experimentase, y corroborase, que la auténtica vida, al menos la más estimulante, está fuera de la pareja.

 Muchas veces, cuando no se soporta más el tedio y sin haberse producido situaciones extremas, la pareja se disuelve.

 

¿Cómo combatir el aburrimiento en la pareja?

En primer lugar, tiene que haber interés en combatirlo, en que se suavice la rutina y se reestablezca el entusiasmo por la convivencia. Los escépticos suelen ser poco proclives a los intentos por cambiar, bien porque cuando lo han intentado no ha funcionado, bien porque no quieren hacer cambios en su persona con la excusa de que la otra tampoco va a cambiar.

 

Para evitar el aburrimiento y asegurarse una mejor calidad de la convivencia es necesario:

 Modificar las actitudes interiores

Es preciso que cada uno de los dos crea firmemente que "a su edad" es posible cambiar.

Es necesario que cada cual crea en su propia potencialidad, que muchas veces se desconoce o no se aprecia.

Es imprescindible que cada cual crea que la otra persona también es capaz de muchas cosas, aunque hasta el momento no lo haya demostrado.

Es vital que cada cual redescubra en su interior cualidades escondidas que seguramente tiene y aún no se han manifestado.

Puede ser incluso interesante acudir a ayudas externas profesionales para apoyarse en ese proceso de redescubrir la valía personal.

Alterar algunas circunstancias externas

Hay que arriesgarse a que pasen cosas nuevas, probablemente no sujetas a un control total.

Dejar que las sorpresas tengan un papel en la vida diaria, por muy pequeñas que sean, satisfacen a quien es objeto y a quien las procura.

Establecer nuevos escenarios. Visitar lugares diferentes juntos, aunque sea uno al año.

Compartir nuevas relaciones en actos culturales.

Cultivar aficiones y distracciones no conocidas.

Para todo ello es necesario un cierto grado de valentía, de perder el miedo al ridículo, al control social y aceptar la posibilidad de que algunos de los nuevos intentos sean un fracaso, porque será un fracaso común.

Cuando una pareja se involucra en este tipo de cambios, tanto en la actitud personal como en la modificación de las circunstancias y los hábitos, es imprescindible hablar sobre lo que se está intentando lograr con el fin de valorar el proceso, conocer cómo lo vive cada cual y estimar si es necesario rectificar o introducir otra serie de variables. E igual que se mima el proceso conjunto, ha de mimarse el viraje individual. Para ello, debe existir el consenso de que cada cual tenga una cierta vida propia que procure una convivencia serena. Que dos personas se quieran supone, entre otras muchas cosas, la habilidad para crear espacios que faciliten que la otra persona sea ella misma, que tenga su propio espacio no compartido.

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